sábado, 16 de junio de 2007

Uso onírico del Tarot.

El Tarot refleja el interior de nosotras, la situación y tendencias. A través de él podemos ver significados recónditos de nuestra vida. El enfoque terapéutico del Tarot sugiere el uso de los arcanos como guías de autoconocimiento y diagnóstico, pero también como estímulos para nuestro subconsciente en la consecución de los cambios evolutivos tendentes a contrarrestar modelos negativos de conducta y más aún, las creencias limitantes y castradoras subyacentes.

El verdadero fin del Tarot es el autoconocimiento transformador. Los arcanos sugieren e inspiran un significado que nos orienta en tal sentido, nos permite hallar consejos para el bienestar y estimula nuestro progreso personal. Nos permite identificar aquello que nos causa dolor y retrasos y nos señala opciones para superarlos.

El subconsciente nos habla en imágenes
Este principio facilita el uso terapéutico del Tarot, ya que éste también se basa en imágenes, e imágenes arquetípicas, cuyas referencias se encuentran justamente en ese campo de la mente, lo que Carl Jung llamó el inconsciente colectivo. Por su parte, los sueños nos permiten distinguir lo que sucede en nosotros y a nuestro alrededor. Nos revelan nuestras necesidades, nuestros deseos escondidos y nuestros temores. Nos ayudan a saber qué está pasando en nuestro subconsciente e inconsciente, luego a conocernos mejor. Las facetas luminosas y oscuras de nuestra psique se manifiestan es toda su magnitud durante el sueño y a veces no nos reconocemos en ellos. El Tarot, con su lenguaje simbólico, nos muestra lo que debemos reconocer y quizá resolver.

Sueños y sí.
Las imágenes del tarot y sus símbolos establecen un puente entre la mente consciente e inconsciente. De allí que observando las imágenes, e identificando lo que nos inspiran, podemos captar patrones de conducta que antes no veíamos o no reconocíamos. Según Jung, el símbolo no oculta, sino enseña. Así que una palabra (o una imagen) es simbólica cuando significa algo más que su significado inmediato y obvio, tiene pues un aspecto inconsciente que nunca está definido con precisión o completamente explicado… Por regla general el aspecto inconsciente de cualquier suceso se nos revela en sueños, donde aparece, no como un pensamiento racional, sino como una imagen simbólica y en muchas oportunidades confusa, inconexa o descontextualizada para nuestra mente racional. Esto se debe a un sentido críptico del símbolo, que sugiere de manera velada los contenidos mentales.

Aunque parezcan ser divagaciones de la mente, todo sueño tiene un valor como datos de nuestros contenidos inconscientes. Sabiendo esto podemos inducir sueños reveladores de nuestros contenidos inconscientes y lograr conectarnos con nuestra psiquis, con nuestros guías espirituales o maestro interno mediante la meditación en las cartas del tarot.

Ejercicio
Cada semana harás la elección de un arcano diferente. Dado que esto es un trabajo delicado pues toca los niveles inconsciente y subconsciente, es aconsejable que inicies la práctica con arcanos con los cuales no tengas reservas, temores o dudas; por ejemplo, comienza por La Emperatriz. Para este ejercicio requieres las cartas del Tarot, un cuaderno sólo para este fin y lápiz, y el artículo entregado correspondiente al arcano seleccionado.

Prepárate para dormir, pero antes lee las notas sobre La Emperatriz, observa la carta. Visualízala, fija la imagen en tu mente de la manera más fiel posible. Cuando tengas esa imagen nítida y las ideas claras, disponte a dormir afirmando con seguridad:
"Me dispongo a dormir y soñar con La Emperatriz. Ella me revelará algo que debo hacer consciente. Por la mañana recordaré mi sueño de forma nítida".
• Coloca la carta de La Emperatriz debajo de tu almohada o muy cerca de tu cabeza (en la mesita de noche).
• Relájate y visualízate penetrando en el espacio de la carta como si atravesaras un umbral. Mira la escena. La Emperatriz ahora comienza a moverse, inspira el olor de las flores, la hierba fresca. Déjate vencer por el sueño mientras lo haces. Estimulando tu mente con esta vivencia tendrás un sueño en el cual el arcano te hablará, te dará mensajes.
• En cuanto despiertes, toma nota de las palabras, los símbolos, ideas y tema principal del sueño. Así durante los 7 días de la semana.
Es importante que sepas que tus impresiones y sentimientos acerca de este sueño son esenciales para un análisis profundo. Ten presente que los personajes de nuestros sueños corresponden usualmente a distintos aspectos de nuestra personalidad. Si aparecen otros personajes además de La Emperatriz, o la carta correspondiente, recuerda sus estados de ánimo, expresiones, palabras y acciones en el sueño, y compáralos con tus propios pensamientos, palabras y actos en la vida real.
Toma nota de los símbolos, los personajes y las emociones que aparecen repetidamente en tus sueños durante estas prácticas. Toma nota en tu "libreta de sueños" especificando el sentido y la importancia que les atribuyes.
Solemos olvidar fácilmente los sueños pues es como si ellos tratasen de volver al subconsciente. Por esto, si despiertas en medio de la noche y recuerdas un sueño, trata de anotar algo acerca de él, para poder recordarlo a la mañana siguiente.
No olvides que nuestros sueños pueden ser de gran utilidad, aunque no los entendamos en un primer momento.
La clave del éxito reside en la constancia, la disciplina y la apertura a la experiencia.

sábado, 2 de junio de 2007

Estructura del Tarot

La baraja completa del tarot consta de 78 cartas, que podemos dividir en tres grupos:
• 22 arcanos mayores.
• 40 arcanos menores (numerados del 1 al 10)
• 16 arcanos de la Corte.

Los 22 Arcanos Mayores configuran la parte simbólica más trascendente del mazo. Sus figuras son arquetipos universales atemporales y contienen un legado de sabiduría del pasado. Las láminas son arquetipos de nuestra evolución y desarrollo, que representan las cualidades y principios, las estaciones y las fuerzas de nuestra vida. Son guías para hallar el sentido de la vida entre el destino y el azar, entre el karma y la libertad. Constituyen símbolos de nuestros ideales, esperanzas y posibilidades. Estas cartas indican las probabilidades de éxito, los deberes y los desafíos, y señalan la «gran línea» de nuestra vida que rige en el período de la consulta.

Los 40 Arcanos menores o numéricos, se refieren a situaciones más cotidianas y su numeración u orden va del as al 10, en las cuatro pintas: bastos, oros, copas y espadas.
Las cartas numéricas representan símbolos e influencias de corta duración, y sólo acciones y reacciones transitorias de nuestra vida cotidiana. No se refieren a las cuestiones importantes de la vida, a los problemas emocionales, los anhelos del alma y las grandes visiones.

Los cuatro palos representan las siguientes cualidades:

Bastos: aire, espíritu, intercambio, intuición, ideales, comunicación oportunidades perdidas en la vida inconsciente.
Copas: agua, sensaciones psíquicas, sensibilidad, adaptación, amor; en la vida inconsciente, perderse en sentimientos.
Oros: tierra, posesión, estructura y forma, intereses materiales: en la vida inconsciente, actitud materialista.
Espadas: fuego, energía, intelecto, el placer de la plena dedicación la vida inconsciente, falta de consideración.

Los valores numéricos representan los siguientes conceptos clave:
1. Nuevo comienzo, ruptura, sorpresa, voluntad del yo, libido.
2. Encuentro, ansia, polaridad, explicación.
3. Construcción creativa, creatividad, misión del yo.
4. Seguridad, estructura, formación, restricción.
5. Mediación, libertad de decisión, nueva orientación.
6. Armonía, alegría de vivir, sensibilidad, sexualidad.
7. Transformación brusca, cambio forzado, decisiones ajenas,
8. Flujo de energía vivaz, plenitud, actitud materialista.
9. Término, finalización, separación, profundización.
10. Apertura después de un trabajo perseverante, espontaneidad.

Los arcanos de la Corte son también llamados arcanos de Personas, pues anuncian a personas vinculadas con el consultante o sus aspectos psicológicos. También pueden contener la parte de tipos humanos del tarot. Son cuatro personajes, cada uno en las cuatro pintas, lo que da las 16 cartas de la Corte. Estos personajes llevan el nombre de: el Paje, el Caballero, la Reina y el Rey. En los 16 personajes, en los cuales nos expresamos, y tipos psicológicos a quienes encontramos. ¿Cuáles son nuestras pautas de pensamiento, nuestras expectativas y proyecciones?, ¿quiénes somos?, ¿a quién buscamos?, ¿a quiénes atraemos? Estas cartas nos representan a nosotras mismas en determinados papeles y funciones, o bien a personas reales que surgen en nuestra vida y desempeñan un papel.